
No estoy de acuerdo con lo que dices,
pero defenderé con mi vida tu derecho a decirlo
Voltaire
Arturo Suárez Ramírez / @arturosuarez
Parte del legado del Pejelagarto es la polarización de la política nacional: si no eres de los morenos, entonces eres de los contras, de los opositores, de los que están a favor de la corrupción o de que regresen los neoliberales al poder y, peor aún, eres un traidor a la patria. Eso, según la visión que se dicta desde Palacio Nacional y esparcen sus jilgueros. Pero de haber llegado a este punto todos somos responsables, como si solo hubiera esos dos caminos en el país y, si de eso se trata, pues qué pobre panorama.
Así se las gastan los populistas y hay que echar una mirada a los regímenes que tanto alaban, a los niveles de pobreza y a las libertades que se tienen, aunque la narrativa diga otra cosa. En las democracias debería haber espacio para todos, aunque no guste lo que se diga; no se debe coartar a nadie y menos cuando los que gobiernan fueron minoría y lo sufrieron. Aquello del maniqueísmo resulta un recurso muy básico para quienes se dicen intelectuales; si en el pasado eso hizo mucho daño, pues igual ahora.
En un contexto donde se cumplirán dos años del triunfo aplastante de Claudia Sheinbaum en las urnas, de haberse quedado con el Congreso y hasta con el Poder Judicial, se ha echado a andar la maquinaria de la propaganda para bajarle los decibeles a las acusaciones que vienen de Estados Unidos contra un gobernador, un senador, un presidente municipal y otros. Todo esto en la misma semana en que ha comenzado la revisión del T-MEC y en la que Donald Trump ha advertido que impondrá nuevas condiciones. Aquello de una festividad al estilo López Obrador queda lejos de la realidad, pero así son los demagogos.
Ahí queda para el análisis en las universidades cuál ha sido el comportamiento de los medios de comunicación, de los periodistas, de la autoridad y la responsabilidad de las audiencias. Se entiende que hay una guerra declarada entre la administración de Claudia Sheinbaum y TV Azteca de Ricardo Salinas, pero hacer llamados para que el público deje de ver sus canales es tratar al respetable como menor de edad. ¿Cuántas ocasiones ella y su mentor no han dicho que el pueblo está muy politizado? Es un llamado que sale sobrando para una estadista que goza de más del 70% de popularidad. No hay mejor castigo o premio que el de la audiencia.
Tampoco se trata de una defensa al empresario, que tiene que pagar lo que debe, pero al inicio del sexenio pasado los morenos hicieron negocio con Banco Azteca: ellos dispersaban los dineros y ponían sus cajeros y plásticos; fueron socios hasta que algo se rompió. También están sobre la mesa de análisis aquellos llamados para cortar la publicidad a los medios y, de plano, pedirla para ellos, los que han defendido a capa y espada ese proyecto.
Afortunadamente no hay vuelta atrás y existen las redes sociales y colegas que se han dedicado a investigar los excesos de la 4T y de sus “comunicadores”. Buen trabajo del colega Jorge García Orozco, aunque las hordas de bots y, obviamente, los youtuberos del régimen hayan pataleado.
Si, según ellos, la gobernadora Maru Campos pagó entrevistas, ¿por qué no presentan una sola prueba? Solo hablan de oídas, como los de Abram Mendieta. ¿Por qué no preguntan sobre los recursos que han corrido en todo Chihuahua para promocionar a la senadora Andrea Chávez? Por cierto, Mendieta es español y está metido en términos de política; ya me imagino lo que dirían si eso ocurriera en otros partidos.
Las aguas están muy agitadas porque ya son tiempos electorales, porque ya probaron vivir del presupuesto, como tanto criticaban, y hoy son capaces de ir a implorar por publicidad. No se quieren quedar fuera de la repartición, aunque luego se arrepientan, como un puñado que le escribió un libro al senador Adán Augusto y, cuando vino el escándalo, no sabían dónde meter la cabeza. Pero son caraduras.
El poder es pasajero y que la libertad de expresión no puede depender de simpatías políticas porque nos ha costado mucho, hasta muertos. Aplaudir al gobernante en turno nunca será periodismo, aunque ahora muchos vivan cómodamente de eso.
No a la censura, que nadie nos diga qué hacer… pero mejor ahí la dejamos.
Escríbeme tus comentarios al correo suartu@gmail.com y sígueme en la cuenta de Instagram en @arturosuarez_. Hasta la próxima.
![]()

Más historias
ENTRESEMANA/ Sí, pero es nuestro narco gobernador…
Palabras Más / Otra de porristas!
Maru Campos recibe segundo citatorio; ahora por acusación de Javier Corral