COLUMNA DE PE A PA: TRES TERREMOTOS.

POR: Alberto Vieyra Gómez.      

AMN.- Eran las 7 de la mañana con 19 minutos y 42 segundos de aquél histórico 19 de septiembre de 1985, cuando la conductora del programa Hoy mismo, Lourdes Guerrero decía: “No se asusten.. está temblando, es leve, esperemos que no llegue a mayores” y desapareció la imagen de la periodista pues la mitad de las instalaciones de Televisa en Chapultepec 18 de habían venido por tierra. Ahí murió un lúcido y talentoso joven periodista Félix Sordo.
Una hora después en la XEW, que el día anterior había cumplido 55 años se escuchaba la voz de Jacobo Zabludovsky, quien desde el teléfono de su automóvil decía con infinita tristeza: “Me encuentro frente a mi casa de trabajo que se ha derrumbado con el terremoto de 8.1 grados en la escala de Richter”.
En tanto, este átomo de la comunicación había recorrido decenas de edificios colapsados, entre ellos el edificio Nuevo León, donde murieron muchos compatriotas entre ellos Rigo Tovar y la familia del tenor Placido Domingo, a quien entreviste esa mañana y después seguí caminando por la estela de muertos por Garibaldi, el eje central, el famoso Vaso de Leche, el Hotel Regis, la Armada de México, el Conalep y muchas instalaciones más.
Jamás había visto semejante destrucción a cargo de la madre naturaleza. Y jamás había visto tan solos a mis compatriotas como ese y los subsecuentes días porque el entonces presidente de México, Miguel de la Madrid no tuvo la sensibilidad política ni humana de arremangarse las mangas de la camisa y salirse de la comodidad de la residencia presidencial de Los Pinos e irse a rescatar muertos y heridos dentro de los escombros. Fue la primera caída del sistema electoral que llevaría 3 años después a la ruina del PRI.
Oficialmente se dijo que fueron poco menos de 5 mil los muertos. No, qué va. Cuando camine sobre los muertos en las fosas comunes de Tezonco en Iztapalapa, quienes ahí trabajaban día y noche me revelarían que ya habían sepultado más de 48 mil cadáveres.
El terremoto del 85 figura entre Las Grandes Catástrofes del Mundo, libro que pronto daré a conocer. Entre esas grandes catástrofes figura el mega terremoto de 9.6 grados Richter ocurrido a las 12 del día con 11 minutos en Valdivia, Chile que dejaría un saldo de más de 2 millones de personas sin hogar y más de 10 mil muertes. Ese terremoto de Valdivia de mayo 22 de 1960 ha sido el único terremoto que se ha sentido en todo el mundo.
México y Chile tienen algo en común: Están ubicados en el llamado cinturón de fuego que llega hasta China y termina en Filipinas formando una herradura. Y los terremotos que han ocurrido a lo largo de esa mortífera franja no tienen palabra de honor, pero se registran con una periodicidad de entre 25 y 30 años.
Y un tercer terremoto ocurre en nuestros días, pero ahora es un terremoto político y así como el terremoto del 85 se convirtió en el final del PRI, el terremoto político que vive Morena y que encuera al ex presidente Ándres Manuel López Obrador y a una caterva de criminales que con él llegaron a Morena donde fueron prácticamente santificados y borradas todas sus culpas y negro pasado, tienen hoy en capilla a esa clase política a la que los mexicanos con memoria les cobrarán carísimas facturas electorales en el 2027 y las presidenciales del 2030.
Ayer, en el programa de José Cárdenas presentó una exclusiva con la periodista Violeta Santiago del Quinto Elemento, que no tiene desperdició pues con 100 documentos de la Sedena filtrados por Guacamaya Links se revela que, desde marzo del 2021, AMLO estaba súper enterado del huachicol fiscal y un mes después, fue asesinado un marino que formaba parte de La Barredora, que encabezaba Hernán Bermúdez el ínclito comandante H, pero nada hizo AMLO para echarle el guante y dejo que su hermano del alma Adán Augusto López entonces gobernador de Tabasco lo mantuviera como secretario de seguridad pública en Tabasco. El comandante H duerme desde anoche en la cárcel de Almoloya.
Pero, ahora la señora presidenta nos sale con una mentirototota de a kilo diciendo que toda esta podredumbre en el gobierno de la 4T comenzó a investigarse en marzo pasado, después de que en Altamira, Tamaulipas se incautó un barco con más de 10 millones de litros de combustible, pero se cuenta también que antes de que se barquito fuera pepenado, entraron a México de contrabando cuando menos 31 buques repletos de huachicol. Pero, AMLO nos juraba y perjuraba que el huachicol ya no existía.

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