
POR: Alberto Vieyra Gómez.
AMN.- Cien días de un mundo de cabeza por culpa de un lunático politicastro llamado Donald Trump, cuyas decisiones lunáticas han hecho que Estados Unidos sea hoy un país el más odiado en el concierto internacional; 100 días de sumisión de la presidenta científica ante esa sabandija del poder gringo; 100 días en los que el imperio de las barras y las estrellas está dando muestras de una inusitada invulnerabilidad; cien días que ya parecen una eternidad para los gringos ante los cuales la bestia trumpiana ha visto desplomarse estrepitosamente su popularidad en más de 8 puntos porcentuales.
¿En tales condiciones ese demente gobernante podrá terminar su aberrante mandato que lo hará pasar a la historia como un gobierno del diablo o un dictadorzuelo de horca y cuchillo?
Sí, se cumplieron 100 días de aranceles y mentadas de los cuatro puntos cardenales del mundo contra un xenófobo y racista anticristo, tan parecido al nazi Adolfo Hitler.
Pero voy por partes. Ese gobernante ego hoy se dice que es muy querido y respetado por los norteamericanos, pero hasta en las filas del partido republicano es repudiado y odiado por la inmensa mayoría de los norteamericanos.
He dicho que son 100 días de sumisión y entreguismo del gobierno de la presidenta científica y pareciera que es mejor gobernante para los gringos que para los mexicanos, aunque eso sí, las medallas se la cuelga la bestia trumpiana y es que se siente el héroe que paro en seco a la migración, pues los republicanos saben que por cada 100 indocumentados que entraban a Estados Unidos, hoy solo entran 20 o 30 diarios, pero hay que decirlo con todas sus letras que es gracias al entreguismo de Claudia que le puso de la noche a la mañana 10 mil soldados en la frontera con el Río Bravo, más los 28 mil que ya le había puesto AMLO en la frontera con Guatemala. Lógico no entra a Estados Unidos ni un alfiler sin identificación.
Doña Claudia presume de un trasnochado nacionalismo diciendo que “México es una nación libre, soberana e independiente, que no acepta sumisiones”. Pero, apenas el tarado Donald Trump le trono los dedos para que México pagará el agua que adeudaba a Estados Unidos, merced a un tratado de límites y aguas de 1934, y pa’ pronto doña Claudia le entrego el agua y por ello los gringos dicen que Donald Trump es el líder que esperaba Estados Unidos. Así se esté secando la nación azteca, pero doña Claudia ya pago el agua y es que todo lo que Trump le ordena lo lleva a cabo como si se tratara de su patrón, quien se ha desgranado en elogios como si se tratara de una excepcional súbdita y que no se trata de una india retotoyuda respondona como los canadienses y no ha dudado en llamarle que es “una mujer fantástica”.
Pues esa mujer “fantástica” arreglo también el asunto de la plaga llamada gusano barrenador con el cual Estados Unidos amenazaba parar la importación de ganado en México a partir del 30 de abril. Y también esa mujer fantástica le entrego a Donald Trump a 29 joyas de la narquiza encabezados por Rafael Caro Quintero, en clarísima violación a la Constitución Mexicana, pues en la mayoría de los casos lo hizo sin contar con una orden de extradición lo que constituiría un delito de traición a la patria, pero, además en lo interno Claudia le está haciendo la tarea a la bestia trumpiana desmantelando decenas de narcolaboratorios y hasta se convirtió en su asesora para que en Estados Unidos difunda, por cortesía del gobierno norteamericano spots que inviten a los narcodependientes a bajarle a sus adicciones y como usted puede ver, para la sabandija del poder llamado Donald Trump, la presidenta científica es una mujer extraordinaria, mientras que los canadienses son unos rezongones que le acaban de hacer pasar un trago amargo porque Trump le apostaba a los lunáticos y populistas de la derecha en las elecciones de primer ministro, pero ganaron los liberales sin necesidad den entregar al país como lo está haciendo Claudia.
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